Escala de aprobación social (Soziale Extraversion - SE) en el Cuestionario de Personalidad de Giessen refleja la percepción del grado de apertura hacia los demás, la intensidad de la necesidad de aprobación y la importancia de los contactos sociales. Se basa en la idea del nivel de inclusión en las relaciones sociales y la relevancia de la retroalimentación del entorno. Se evalúa el carácter de la interacción interpersonal: desde la flexibilidad social y la necesidad de aceptación hasta el distanciamiento y la autosuficiencia.
La escala abarca dos polos que reflejan la actividad social y el retraimiento.
Actividad social y apertura: implican la capacidad de establecer y mantener contactos fácilmente, la confianza en ser aceptado y respetado por los demás, la disposición para la cooperación y la participación en interacciones grupales. En este caso, la percepción de la persona suele estar ligada al deseo de obtener valoraciones positivas y a una alta actividad social.
Retraimiento social y distanciamiento: se caracterizan por la reserva al expresarse y la evitación de contactos abiertos. Esta percepción incluye una tendencia al aislamiento voluntario, dudas sobre la propia relevancia social y, posiblemente, la sensación de que la persona no es tomada en serio o es rechazada.
Interpretación de los resultados
Con el fin de garantizar una interpretación estandarizada de los resultados del Cuestionario de Personalidad de Giessen, las puntuaciones primarias (brutas) se convierten en puntuaciones T. Este proceso de transformación lineal ajusta la distribución de los puntos de cada escala a un sistema métrico único, caracterizado por un valor medio (M) de 50 y una desviación estándar (SD) de 10. Esto permite realizar comparaciones normativas de los indicadores individuales con una muestra de referencia y unificar la interpretación de la intensidad de diversas características de la personalidad, facilitando así la comparación entre escalas y la evaluación clínica del perfil de personalidad.
Valores bajos
Forman una percepción de menor importancia de los vínculos sociales. La percepción puede incluir distanciamiento, reserva en la expresión de sentimientos, actitud crítica hacia la opinión de los demás y preferencia por la autonomía. El vínculo con los demás se percibe más como algo complementario que necesario. Al mismo tiempo, es posible que se haga hincapié en la independencia, la autodeterminación y el control interno.
Valores medios
Reflejan una percepción equilibrada de la inclusión social. Existe disposición para cooperar, una sensibilidad moderada a la valoración y la capacidad de mantener contactos interpersonales sin una dependencia excesiva de la opinión ajena. Es importante tanto la interacción con el entorno como la preservación de los límites personales. La percepción es equilibrada: la retroalimentación social es significativa, pero no dominante.
Valores altos
Indican una marcada orientación hacia la deseabilidad social, subrayan la sensibilidad a la atmósfera emocional, el deseo de ser aceptado, la amabilidad y el cumplimiento de las expectativas. Esto puede formar la imagen de una persona flexible, cálida y receptiva. Sin embargo, con una orientación social muy pronunciada, es posible que se perciba una dependencia de la opinión externa, dificultades para defender los propios intereses y una mayor sugestibilidad.